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16 de noviembre de 2010

Paseando por lo experimental

Llegaba tarde.
30 minutos tarde, pero algo me decía que debía intentarlo. Otro día hubiera parado en mitad del camino para dar media vuelta, pero ayer no sé por qué algo me empujaba hacia adelante.
Sí lo sé, era ella: Raquel Madrid y la compañía Dos proposiciones Danza-Teatro. Aunque llegué con retraso me encontré a un numeroso grupo de personas en la puerta del Rectorado. Estaban esperando para ver el segundo pase de la pieza que gracias a que era muy corta (pero sobre todo a la generosidad de la bailarina y de la organización de la muestra) pudimos verla entera los que no fuimos puntuales.
He tenido la oportunidad de asistir en distintas ocasiones a otras piezas de esta compañía y siempre he quedado contenta, así que me dije... ¿sería una buena manera de terminar un lunes, no?

En comparación con montajes anteriores, Tratado abreviado de sueños de andar por casa ahonda en un terreno más experimental, ligado a nuevas formas y cercano a nuevos sonidos. Las colaboraciones artísticas acompañan de sobra, dan la talla, tanto que a veces tengo la sensación de que la danza en sí, el movimiento corporal, queda en un segundo plano. El video-mapping de Javier Vila (aka MINSK CINEMA) y Juan Domínguez (aka JVH2ó) convierte la sede de la Universidad de Sevilla en una habitación llena de pesadillas, desde luego aprovechando a la perfección la creación arquitectónica existente.

La creación sonora de Árbol y Tension.Co ofrece la oportunidad a Raquel no de bailar sino de interpretar y lanzarse con su cuerpo a defenderse de quien le ataca. Lejos quedan las coreografías con melodías de radio como las de Japiverdy!, muy tragicómicas, o la tensión sexual y amorosa de Capítulo VIII del código civil, igualmente potentes. Pero ayer nos hablaron de otra cosa, de frío, de cucarachas, de soledad, de miedos, del ego, de desconfianza, de espejismos...

La presencia de Raquel vuelve a mostrarse, a pesar de bailar prácticamente a oscuras, de noche y con vídeos proyectados que le atraviesan el cuerpo. Desde que conocí a Raquel, y cada vez que la veo, pienso en la bailarina Virginia García, hay algo que me recuerda a ella, las melenas oscuras, sus cuerpos nada frágiles, seguros y portadores de hombres. La agilidad, la decisión.



Yo hubiera querido más, pero todo tiene su explicación. Esta pieza pertenece a "Encargo de danza en espacios singulares", lo que ayer se mostró era una creación en proceso y el año que viene se mostrará al fin acabada. Además, antes de la actuación Arturo Parrilla, miembro de la compañía, explicó en qué consistía la pieza. Su intervención fue breve y sus palabras precisas, definiendo el espectáculo como "un tráiler en vivo de cinco secuencias."



Una vez más la sección "Danza en espacios singulares" ha hecho que dentro del público asistente a estas piezas se encuentren primerizos, personas no asiduas a estos eventos, que aunque puede que nunca vuelvan a presenciar creaciones contemporáneas por interés propio, algo se habrán llevado de lo que está pasando en esta parte del mundo.

Espero poder presenciar en 2011 el estreno de este Tratado abreviado de sueños de andar por casa.

12 de noviembre de 2010

Los señores de corbata al otro lado de la pista

(Fotografía: Luis Castilla)

Tuve claro desde que vi la programación del este año del Mes de Danza que la Gala Fantoche no me la quería perder. Conozco parte del trabajo de Roberto Martínez, también de Pablo Peña. Si faltaran alicientes aún tengo otro: entrar en la Sala Holiday (ayer me estrené, a mis 28 añitos, nunca es tarde). La de ayer era una cita de posmodernidad, danza, remezcla y humor petardo... o eso era al menos lo que yo pensaba.

Claro, eso es lo que pasa. Soy de las que cuando va al cine no lee la sinopsis porque soy tan rápida haciéndome una idea que es fácil que luego no encaje con la realidad. Esta vez me ha pasado y la responsable soy yo, ¿quién me manda a mí a preconcebir un espectáculo? Si al menos hubiera visto la puesta en escena del pasado año de esta misma pieza en proceso de creación... pero ni siquiera eso.

Es el cuarto espectáculo al que asisto, el único donde esperaba ver humor y en el que menos lo he encontrado. Está claro que el propósito de Roberto y Bárbara es reírse desde el principio, ellos mismos denominan su show como "fantoche", pero hay veces que el humor no hace gracia, no te pica en la barriga, no conectas con él... A mí me parece que tarda mucho en aparecer, solo a partir de la segunda mitad puedo ver algunas intenciones cómicas y lamentablemente en mí no surten efecto.

El warmup de Fran Torres y Pablo Peña está correcto, para mi gusto muy desapercibido, en mi idea de "cómo son las cosas en el mundo de Cristina" yo ya había decidido que primero bailarían y después nos tomaríamos una copa, ocupando la sala, al son de los tracks. La realidad es que no animan (nadie dice que tuvieran que hacerlo), y a mí en concreto hace que me impaciente ante la inminente llegada del espectáculo.

Querían demostrar estados de ánimo delirantes. El caos se exterioriza más en Bárbara, su manera de mover el cuerpo es mucho más dispar, desordenada, chispeante y paradójicamente, solo a ratos, poco ágil, con estampas muy bonitas. Por otra parte Roberto rompe en menos ocasiones y sus movimientos son más continuos, aunque cómo no también coquetea con el éxtasis. Nos reciben estos anfitriones de la gala con vestimentas absurdas, muy vistosas, de las que se van despojando a medida que crece el show. Ella se me aparece como una cándida oveja, él todavía no sé cómo, tampoco hay que andar definiendo. La performance recorre varios momentos: cada uno rompe consigo mismo al principio, interactúan con una comunicación fallida, supongo que intencionada. Luego, más tarde, ironizan sobre uno de los bailes más institucionalizados, los bailes de salón, se enredan, se caen... siguen buscando y ahí sí que estoy atenta (fue ésa la parte que más me gustó del espectáculo porque logro percibir algo) y alcanzan un clímax que hace que la chica se vaya y él se quede bailando a solas, con un adecuado cambio de luz, y una danza de esas que hacemos solos en nuestra habitación, sabiendo que nadie nos ve.

Pero sin esperarlo y pensando que todo terminaba aquí, Bárbara vuelve con un micro (del que ya había hecho uso antes) que no aprovecha del todo, por los textos y por su intención. Se acerca la última parte y después de que Roberto pinte con unas lápidas de tiza el suelo de la pista e improvise un cementerio a lo Dogville, ambos acampan y la pieza termina con un picnic en el camposanto. Este momento también es poético, como el solo de la habitación de Roberto.

Es una lástima que otros factores como la poca visibilidad de la sala hacen que desconecte en varios momentos, es entonces cuando me fijo en los señores de corbata al otro lado de la pista. Son dos. Ya han cumplido los cincuenta, puede que este año o puede que haga nueve. Podría decir que ellos están en su casa, cumplen en perfil de cliente asiduo de la sala Holiday (o tal vez sean familiares o amigos, o familiares y amigos fans de la discoteca). Me fijo en sus rostros (me gusta observar a la gente sin que se dé cuenta), intento deducir qué piensan y por un momento me pongo en su lugar. Es necesario empatizar, me hace gracia imaginarme entrando en mi bar favorito, con mis amigos y rodeada de los de siempre y de repente encontrar, por ejemplo, un ensayo de costaleros. ¿Se sentirían así estos señores?

Creo que lo mejor de anoche fue eso, insertar en un espacio singular una pieza, una performance, descontextualizar e integrar, demostrar a estos clientes que hay otras cosas ahí fuera, aunque a algunos de los que solemos ser testigos de estos eventos no nos convenciera demasiado o, más bien, nos dijera poco lo que ayer pasó en la mítica Holiday. Me quedé con las ganas de saber si a los señores de corbata al otro lado de la pista les gustó la Gala Fantoche.

24 de diciembre de 2009

Charlotte, Beck y Keith



"Heaven can wait" (Charlotte Gainsbourg feat Beck). Dirigido por Keith Schofield

Sin palabras.

Vía Rubén

1 de febrero de 2009

De mi casa a la escuela


Os presento la pieza de Escenicofrénica del programa número 13 de Radioactivos, el podcast de ZEMOS98. Es la deconstrucción de un paisaje sonoro real. No tiene principio ni fin y contiene algunas notas de ficción y música de Sigur Rós y El Hombre Burbuja. Éste es un particular homenaje a todos los que me enseñan a apreciar el sonido: Mr. MM, Chiu... ZEMOS98 en definitiva. Esto es lo que pasa de mi casa a la escuela.



Podéis disfrutar del resto del programa aquí.

23 de diciembre de 2008

1 de septiembre de 2008

Accidents Polipoètics

Los conocí cuando inauguraron la séptima edición del Festival ZEMOS98, por aquél entonces este dúo de "¿Poetas? ¿Actores? ¿Performers? ¿Humoristas? ¿Accidentales? ¿Inexplicables? Únicos" llevaban ya catorce años haciendo reír y pensar con sus letras satíricas.

Señoras, señores... ellos son Accidents Polipoètics!


Más info en:
- su web
- actuación en "Carta Blanca" (TVE2)
- "Van a por nosotros" en mp3

22 de mayo de 2008

The silence & Maya Deren

Hace poco que hablamos de Maya Deren, fue en el programa 012 de Radioactivos. A esta directora de cine, bailarina, coreógrafa, poeta y escritora (Kiev, Ucrania, en 1908) se la considera la madre de cine underground en Estados Unidos. Lo significativo de su aportación es que toda su carrera corre en paralelo a la apertura de nuevas vías para el cine de vanguardia. Su obra sirvió de bisagra entre las artes plásticas y el cine. Fue la primera directora de cine estadounidense que visitó institutos y universidades para dar a conocer el cine experimental. (Leer artículo completo en Wikipedia).


Es curioso que en pleno apogeo del star system hollywoodiense existieran vías de escape artísticas y de una índole tan diferente. Deren atacó a Hollywood por su monopolio artístico, político y económico sobre el cine americano, por sus derroches presupuestarios, su impureza y su poca creatividad. El cine de Deren estaba en el extremo opuesto de la industria comercial.

Muchas de sus obras carecen de sonido, son simplemente vídeos llenos de expresividad, con movimientos, miradas... Otras cuentan con un paisaje sonoro que se refleja acorde con el argumento de la obra (Teiji Ito era un compositor habitual en las performances de Deren). Una de sus películas más influyentes en el cine experimental es Meshes of the afternoon, pero he elegido este vídeo con imágenes de A study in choreography for camera:




Aquí podéis encontrar más información y vídeos de Maya Deren.
Así suena la música de Teiji Ito.